Discurso de nuestra Abanderado 

2018-2019

El día de hoy me encuentro enormemente orgulloso y privilegiado de estar frente a todos ustedes. Hoy es quizá el día que resume un trabajo sumamente extenuante, del día a día, durante los últimos 11 años.  

11 años en los cuales he aprendido desde lo más simple como: cuánto es 2+2, hasta lo más complejo e importante, que es ser una mejor persona.

Hace 5 años llegué a este colegio, con la ilusión de encontrar un mejor ambiente en el que se reconozca y se priorice el bienestar de la persona, y la formación integral de la misma, antes que las matemáticas o el uso correcto del lenguaje; pues al final lo que en realidad importa y enriquece a una persona son los valores. Por lo que puedo decir que encontré el colegio perfecto; y es que desde nuestra llegada, todas las mañanas nos encontramos en la puerta de este lugar con personas como Fulton, que siempre nos recibe con una sonrisa y nos da paso hacia una aventura llena de grandiosos seres humanos; quiénes tratarán por sobre todas las cosas ayudar a que tú te sientas como en casa.

Es por esto que no me queda más que agradecer profundamente a todo el colegio; desde las autoridades hasta el personal de limpieza, quienes trabajan arduamente día a día.

Quiero agradecer y felicitar de igual manera a mis compañeros, quienes se han esforzado al igual que yo durante todo este tiempo.

Pero por otro lado nada de esto hubiese sido posible sin la ayuda de todas las personas importantes para mí. Quisiera empezar por agradecer a mis amigos que me acogieron cuando llegué a este lugar, y aunque  ya no  estén todos aquí siempre los recordaré.

Quiero agradecer a mí enamorada, quién ha echo de estos dos últimos años los mejores.

A mis hermanos que han sido mi ejemplo más cercano y aunque son muy diferentes, juntos me han sabido guiar por el camino correcto. A mi hermanita que llegó hace dos años a nuestras vidas para brindarnos felicidad. A mis tíos por apoyarme siempre; a mis abuelos por ser mis segundos papás.

Pero sobre todo tengo que agradecer a mis padres, a quienes debo todo.

Recuerdo todavía mi primer día de clases, en el que tuve que desprenderme de sus brazos para empezar mi propio camino entre lágrimas; hoy esas lágrimas se traducen en sus ojos como un símbolo de felicidad; y esque no hay mayor satisfacción que el ver en los ojos de tus padres lágrimas de orgullo.

Gracias mamá y papá, los amo.

Sin nada más que agregar, muchas gracias a todos.

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